Diálogo, Bicentenario y Salud
De golpe parece que todos los representantes de los partidos políticos se han dado cuenta de la necesidad del diálogo. Pero – fieles al destino que cargan y como el escorpión sobre la rana – aprovechan para “pulirlo” a los máximos del Ejecutivo que ahora defienden el diálogo a rajatabla, y explican pedagógicamente lo bueno que es escuchar y ser escuchado cuando no dialogaron ni con sus Ministros en los últimos 6 años.
A todo esto, la población que en su eterna sabiduría distribuyó el poder obligándolos a dialogar, mira azorada cómo se siguen peleando en serio, en vez de dialogar en broma -aunque sea- y ponerse a solucionar los problemas que sólo está en sus manos solucionar (no hay juicios por mala praxis a diputados y senadores? Tal vez sea más efectivo que esperar “que Dios y la patria se lo demanden”).
En este marco post electoral se ha escuchado hablar de la necesidad de dialogar sobre la reforma del sistema político, sobre la cuestión del campo, las reformas impositivas, el Indec, la paridad del dólar, la necesidad de financiamiento externo, y otras cuestiones seguramente impostergables.
Es muy claro que los políticos, los representantes, las corporaciones, los sindicalistas - en fin, todos los que hablan por TV-, no tienen problemas con el acceso a la atención de la salud, o no visualizan como problema importante o urgente el de la salud.
A nadie hemos escuchado hasta la fecha – a pesar de estar siendo arrasados por una epidemia de dengue, una pandemia de gripe, 25 a 30 muertes accidentales automovilísticas por día, hambre estructural y pestes varias del medioevo – hablar de la necesidad de consensos sobre las cuestiones de la salud.
Ni hablar del nuevo Ministro Manzur, que asumió en un país apestado, y desaconsejado como destino turístico por americanos, ingleses y hasta brasileros, a quien le duró 24 horas el primer funcionario que designó en las APE, quien habría renunciado después “de haber visto algo que no le gustó” (como alguna vez dijo el famoso corredor de Fórmula Uno santafesino, quien predica que no hay que hablar del 2011 sino de los problemas acuciantes actuales, entre los que nunca le escuchamos mencionar el de la salud, mas que de pasadita)
Los pocos movimientos que se advierten en el sentido de arribar a un sistema universal de Salud viene de los proyectos de Sistemas Únicos de salud de los socialistas santafesinos (Diputada Fein y Senador Gisutiniani ) . Y de esta redacción que ha diseñado las 10 propuestas básicas de salud para el bicentenario.
Los Ministerios nacionales y provinciales no parecen tener demasiado interés en avanzar en un sentido abarcativo, eficaz, accesible, eficiente y equitativo. En realidad, la impresión que tenemos, es que no saben como hacerlo. Se han quedado sin ideas o se aburrieron de luchar con los privados, los sindicalistas, los cooperativistas, los mutualistas, los lobbys internacionales de proveedores de insumos. Y se han dedicado al subsector publico, lejos de las pretensiones de universalidad.
Dinero, se sabe que no hace falta demasiado, porque parece que el gasto total es excesivo. Aunque está claro que es necesaria la optimización y la mejora del sentido del gasto, y el ensamblado de los subsistemas.
Tengo para mí que una propuesta que no pueda ser explicado en menos de 15 minutos, está lejos de poder tener éxito en la Argentina. De igual manera, un plan que pretenda realizarse sobre la base del arrasamiento de los subsectores preexistentes, tampoco tendrá posibilidades de obtener consensos. Y ya se sabe, “que con una buena idea y sin las mayorías, solo se puede hacer un poema” (S.Peres. Premio Nobel de la Paz).
El bicentenario será otra oportunidad (cuántas más nos dará nuestro castigado pueblo?) desperdiciada si damos lugar a los discursos vacíos de extendida retórica, y a la pretensión de hacer las cosas contra los subsectores. Yo creo que un sistema ordenado, equitativo, eficaz, eficiente, accesible y progresivamente universal de atención de la salud, sólo será posible si los subsectores están deseosos de participar en él. Para que sea viable, no sólo ha de ser bueno para la población, sino que también ha de se fortalecedor de los financiadores actuales.
Hacen falta 10 propuestas. No busquemos hacer la gran revolución, sino somos capaces de sentarnos siquiera a dialogar como adultos. Sólo diez ideas, son el camino a un Sistema.
Ya que las buenas viejas ideas no parecen haber logrado éxito y consenso para su aplicación, tal vez haya llegado el tiempo de escuchar las nuevas ideas. Lo esperamos a participar en las “Propuestas de salud para el Bicentenario”
Dr. Enrique De Michele
Director : www.elmedicoauditor.com.ar
demichele@arnet.com.ar
_________________________________
Ver también:
Los diferentes actores presentan intereses sectoriales, son distintos entre si. Partidos, viene de partes. Está bien que existan partes y partidos, pero es necesario superar los particularismos para acordar. Es posible? No sabemos si es posible, pero si sabemos que al menos es necesario. Si las partes representan cada uno su interés, cómo llegamos a acordar puntos de consenso que nos convoquen a todos?
En respuesta a "anónimo del 07/16/09"... podrÃamos buscar ejemplos en el mundo¿que paÃs tuvo o tiene un sistema parecido al nuestro? ¿que soluciones plantearon a la fragmentación,cuales fueron sus puntos de consenso?...si alguien tiene la respuesta, que la aporte.
Por mi parte creo que el Estado tendrÃa que someter a los sectores a una estructura básica que asegure el mismo derecho a la salud para todos, una vez logrado esto no estarÃa mal que la hoteleria de una clÃnica sea mejor que la del hospital o que una sindical tenga planes de turismo y que como otro ejemplo la prepaga venda con el mejor marketing sus servicios.
PD:se que es fuerte la palabra someter