Crece la preocupación sindical por las obras sociales


Moyano reúne a la cúpula de la CGT para reforzar su ofensiva contra Ocaña. Además de la pelea del camionero con la Ministra, en la central temen por la caída de la recaudación de las obras sociales debido a los acuerdos salariales no remunerativos.

En medio de la agudización de su enfrentamiento con la ministra de Salud, Graciela Ocaña, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, reunirá mañana a la mesa chica de la central, en lo que será el primer encuentro de la cúpula de la entidad tras el acto masivo del 30 de abril y la inclusión de sindicalistas en las listas de candidatos del kirchnerismo. La reunión fue convocada para analizar el posicionamiento y la estrategia de los gremios durante el tramo final de la campaña electoral, pero tendrá como condimento central la discusión sobre el control y distribución los fondos de las obras sociales sindicales, eje de la disputa gremial con Ocaña.

“Vamos a analizar varias cosas pendientes y el tema de las obras sociales será uno de ellos”, adelantó ayer uno de los dirigentes que participará del encuentro. La preocupación de los gremios sobre esa cuestión es doble. Por un lado, se inscribe la guerra declarada entre Ocaña y Moyano luego de que la ministra denunció la semana pasada que sectores vinculados al camionero alentaban su salida del Gobierno. La acusación de la funcionaria provocó una dura respuesta desde el entorno del jefe cegetista que, a través del secretario gremial de la central y titular del gremio de taxistas, Omar Viviani, pidió a la ministra que “deje de buscar pretextos” y que si quiere irse que presente su renuncia.

Pero más allá de la creciente tensión en la relación con Ocaña, en los gremios también genera inquietud la posibilidad de un escenario de crisis en la seguridad social, que derive en problemas de financiamiento en las entidades de salud que administran sus sindicatos. Parte de esos temores se vinculan con el hecho de que los últimos acuerdos salariales en la mayoría de las actividades establecieron aumentos no remunerativos que no tienen impacto en la recaudación de las obras sociales, a lo que se suma la desaceleración que registran importantes sectores productivos, con consecuencias severas para la caja de los gremios. “Algunos dirigentes están planteando que el tema puede generar problemas graves en el corto plazo que es necesario atender sin esperar hasta después de las elecciones”, destacó un gremialista. Sin embargo, en la CGT admiten que la conflictiva relación con Ocaña impide cualquier negociación destinada a buscar una solución a esos problemas.

También el encuentro de la mesa chica de la central obrera servirá para una evaluación interna respecto de la representación conseguida por los gremios en las listas de candidatos del oficialismo. En ese sentido, la conversación podría distender el malestar que generó en algunos sectores, especialmente en el grupo de los llamados gordos y entre los independientes (Upcn y Uocra), el hecho de que Moyano haya elegido en soledad a los postulantes sindicales para integrar las nóminas K en la provincia de Buenos Aires y en el territorio porteño.

Sin embargo, cerca del jefe cegetista minimizan esas diferencias. “La relación con todos está muy bien y hoy estamos todos empujando juntos para la campaña”, aseguró un referente moyanista.

Fuente: Cronista.com

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