La mala salud lleva 40 años de ventaja en Estados Unidos

Washington.- La definición es de una médica argentina que trabajó aquí. Y dice: "Los Estados Unidos es un país de médicos ricos y enfermos pobres".

Los ciudadanos locales lo dicen de otra manera: "En este país se pierden más casas por pagar cuentas médicas que por la burbuja inmobiliaria. Pero como ya no es noticia, de eso no se escribe".

Pocas cosas son tan vergonzosas en este próspero país como la falta de cobertura médica de sus ciudadanos. Cuando el ex presidente George Bush hablaba de "la vieja Europa", seguro no pensaba en eso. Y en la protección médica que allí se brinda ?incluso- como es el caso de España, para quienes son extranjeros.

Un seguro médico para un adulto aquí no baja ?en promedio- de los 400 dólares mensuales. Pero eso no significa que el paciente esté cubierto: tiene que seguir pagando. Y tiene que esperar para que le digan si será aceptado como paciente. Y para tener derecho a esa respuesta "tiene que poner a disposición el pago de la primera cuota". Si no, no hay negocio. Que de eso se trata.

Obama se ha propuesto cambiar las cosas. Es tanto el escepticismo en ese terreno que no son pocos los que creen que le será más fácil repechar la crisis económica que tocar el ineficiente e injusto sistema de salud.

Hace cuarenta años ?si, cuarenta- que, perseguido por los dramas familiares, el senador Ted Kennedy izó la bandera de "un programa universal de salud, capaz de brindar la misma calidad a todo ciudadano de este país". Y siete presidentes? y millones de americanos sin seguro de salud ? después, las cosas siguen igual.

Obama dice que lo cambiará. Mientras, la vergüenza, el negocio y el miedo a caer enfermo, siguen en pie. Como una paradoja moderna en tiempos de pandemia.

Fuente: La Nación - Silvia Pisani

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