Gesto de Néstor a las prepagas


Guillermo Moreno había iniciado una dura negociación con el sector por las tarifas. Kirchner la frenó para agradecer la buena atención que recibió cuando se operó de la carótida.

La intervención quirúrgica de Néstor Kirchner en el sanatorio Los Arcos, propiedad de Swiss Medical Group, enfrió la guerra que el Gobierno mantiene desde hace más de tres años con firmas de medicina privada. En agradecimiento por “la buena atención que recibió” en la lujosa clínica palermitana, el ex presidente mandó desactivar la ofensiva oficial contra las empresas del sector. Según pudo saber Crítica de la Argentina, Néstor le habría ordenado a Guillermo Moreno que deje de presionar a las prepagas por los aumentos de precios. Al menos por ahora. Enseguida, el funcionario archivó la documentación de las empresas. Fuentes del sector contaron a este diario que Kirchner “no quiso quedar como un desconsiderado” con la industria.

El martes 3, Moreno les había exigido a los abogados de las prepagas que le enviaran con urgencia el detalle de los precios y servicios de enero de 2008 a la fecha. El pedido, que se hizo por fax, fue cumplido por 12 empresas. “Ahora hay silencio de radio. El problema del ex presidente puso el freno a la ofensiva. Nos tuvo un poco de consideración”, opinó un ejecutivo de la industria que prefirió no revelar su identidad.

La operación de Kirchner generó un insólito enfrentamiento en el ámbito médico, específicamente entre el sector público y el privado. Néstor Hernández, director del Hospital Argerich, donde funciona la llamada “unidad presidencial”, se quejó porque –según él– a último momento se decidió operarlo en un sanatorio privado. “Tuvimos todo preparado y nos quedamos esperando”, declaró en los medios al día siguiente de la intervención. En el entorno presidencial desmintieron ese cambio de planes de último momento.

La última disputa entre el Gobierno y las prepagas comenzó hace una semana, cuando Moreno autorizó a las empresas del sector a ajustar sus precios hasta un 8% durante este año. Esta vez el funcionario evitó contactar directamente a las compañías y utilizó los servicios de la agencia Télam para dar a conocer la noticia. No hubo resolución ni tampoco se sabe a partir de cuándo rige el aumento.

“No hay ninguna noticia sobre la fecha de los ajustes. Pero ni bien se terminen de aplicar las subas atrasadas del año pasado se empezarán a enviar las cartas a los usuarios. Calculamos que antes de mitad de año”, estimó el director general de una compañía del sector.

Indirectamente, el 3 de febrero pasado el secretario de Comercio amenazó a los empresarios del sector con regular la actividad y les exigió, por fax, que antes del fin de semana presenten documentación con la evolución de los precios de cada plan ofrecido desde 2008 a la actualidad. Directivos de Cimara, cámara que agrupa a las firmas de medicina privada, convocaron a los abogados de cada empresa a una reunión en la que se analizó cómo presentar los datos al Gobierno.

“Ese tipo de amenazas no funciona con nosotros, porque no estamos en contra de que se regule la actividad. Los empresarios estamos a favor mientras que la ley que regule este negocio contemple los derechos de los afiliados, exija deberes a las empresas y respete un equilibrio y las reglas del juego”, dijo uno de los representantes de la industria.

Aunque todavía no hay certezas sobre la fecha del nuevo aumento del 8%, en el sector pronosticaron que se concretará entre junio y julio. Según las empresas, antes es imposible porque todavía algunas están intentando cobrar los ajustes del año pasado.

En 2009 las prepagas habían acordado aumentar un 19% (12% en septiembre y 7% en diciembre). En agosto el Gobierno congeló la suba hasta noviembre. Finalmente, Moreno hizo la vista gorda y permitió esos aumentos de precios.

Fuente: Crítica Digital
12.02.10

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