Salud + tecnologÃa: potencial en déficit
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El sector privado sólo accede con dificultad a los costosos equipos, mientras que el Estado recorta su presupuesto. Las claves de un negocio que puede costar caro.
No todo es web ni mobile. La industria de la salud se beneficia también en el país de los avances IT. Sin embargo, el sector privado sólo accede con dificultad a los costosos equipos, mientras que el Estado recorta su presupuesto. Las claves de un negocio que puede costar caro.
Los fanáticos de las series televisivas sobre médicos pueden espiar un adelanto de lo que se viene en tecnología médica disfrutando de un capítulo de Grey’s Anatomy. O pueden asomarse a los quirófanos del Hospital Abete del municipio bonaerense de Malvinas Argentinas o del Hospital Italiano porteño. En ambas instituciones ya se hicieron, en vivo y en directo, más de 180 cirugías con el robot Da Vinci. El mismo que operó a un actor-paciente en la serie norteamericana. A través de sus sectores público y privado, el sistema de salud argentino incorpora tecnología pero sufre también problemas comunes a otros países. Escasez de recursos humanos capacitados, reducción de costos y demanda de mayor capacidad de almacenamiento son los principales factores que influyen en el mercado y condicionan tanto a los fabricantes de alta tecnología como a las instituciones que la utilizan.
Estudios de diagnóstico
Entre los avances más importantes en el rubro de diagnóstico, la tendencia más fuerte es la mayor velocidad de respuesta y una mejor calidad de las imágenes obtenidas. General Electric (GE) tiene una oferta diversificada en equipamiento de diagnóstico por imágenes y también ofrece un resonador magnético de alto campo. “Posibilita aplicaciones clínicas inédi-
tas en adultos y niños, y resuelve con mayor especificidad y precozmente lesiones o estructuras hasta hoy invisibles”, explica Marcelo Garófalo, responsable de GE Healthcare en la Argentina. Otra de las claves pasa por hacer equipos más fáciles de transportar. La empresa presentó el ecógrafo más pequeño del mundo, denominado VSCAN. Tiene el tamaño de un teléfono celular y fue pensado para llevar asistencia a lugares remotos o bien a la atención primaria de urgencia. “Tenemos como desafío disminuir costos, mejorar la igualdad en el acceso a la salud y mejorar la calidad”, apunta Garófalo. Hasta 2014, la empresa destinará globalmente u$s 1.000 millones por año a investigación y desarrollo (I+D) de innovación en el cuidado de la salud. En el país, GE provee a la Fundación para la Lucha contra las Enfermedades Neurológicas de la Infancia (FLENI), Galeno Argentina, Swiss Medical, la Fundación Centro de Diagnóstico Nuclear y TCBA / Fundación Jaime Roca, entre otros.
Las resonancias magnéticas tienen que ser más rápidas y con mejores imágenes, dicen en Philips. “Clínicamente, utilizado en neurología, un resonador magnético de 3T, que es la fuerza del campo magnético, ofrece resultados de alta definición para un rápido diagnóstico en incidentes como un stroke o ataque cerebrovascular”, cuenta Marcos Cunha, director de Healthcare. Sus equipos trabajan en la Clínica Sagrada Familia, el Centro de Diagnóstico Rossi, el Sanatorio Antártida e ICBA.
Medicina a distancia
Otro aspecto del diagnóstico IT es la interacción de médicos ubicados en el interior del país con sus pares de centros en la Capital Federal. Así, el Hospital Garrahan junto con Cisco y Telefónica puso en marcha un sistema de telemedicina.
Se trata de una plataforma de comunicación y colaboración diseñada para ayudar en la evaluación de pacientes, basándose en datos fisiológicos derivados de dispositivos médicos y con la presencia de dos equipos médicos. Un grupo de profesionales acompaña al paciente y su familia en el Hospital Dr. Enrique Castro Rendón de Neuquén y el otro participa de la interconsulta desde el Garrahan en Buenos Aires.
“Hace 12 años que estudiamos las interconsultas médicas y desde hace pocas semanas comenzamos con este nuevo tipo de prácticas”, explica Luis Carniglia, director del Programa de referencia y contrarreferencia del Garrahan.
El sistema utilizado incluye una pantalla de 61 pulgadas para que los médicos puedan examinar a los pacientes pediátricos a distancia y a la vez dialogar con los padres y con sus colegas en Neuquén. “Todo se basa en una red sobre IP con capacidad de gestionar altos niveles de servicio, donde se pueden sumar otros periféricos que necesiten los profesionales, como pueden ser necesarios para intercambiar imágenes, fotos, medidores de signos vitales”, indica Maximiliano Rubatto, gerente de Sector Público de Cisco.
Cirugía robótica
En 1999, la norteamericana Intuitive Surgical revolucionó el mercado con la introducción de un robot que, operado por un cirujano, realiza intervenciones de alta precisión utilizando cuatro brazos que sostienen los instrumentos y una cámara endoscópica. El diseño utiliza una tecnología denominada Endowrist, que refleja el movimiento de la mano humana y reduce el temblor, además de refinar los movimientos e incorporar sistemas redundantes de seguridad que reducen la posibilidad de error humano. El cirujano observa su campo quirúrgico en monitores en 3D.
En septiembre pasado, se generó la última operación robótica publicitada en la Argentina. La realizó un robot Da Vinci, operado por un cirujano del Hospital Abete. Otro robot está en el Hospital Italiano. Entre ambas instituciones, ya realizaron 180 operaciones, en su mayoría a enfermos de cáncer de próstata y de útero, además de la extracción de quistes benignos.
Entrenamiento
Además de ofrecer nuevas prestaciones, los equipos de diagnóstico y tratamiento que entran al mercado requieren de profesionales mejor capacitados para operarlos e interpretar sus resultados. Medtronic, empresa especializada en marcapasos, agregó a su oferta productos neuroestimuladores que se aplican al tratamiento del dolor. Junto con los lanzamientos aumenta la oferta de capacitación. “Tenemos un centro de entrenamiento y duplicamos nuestro espacio de trabajo”, dice Ricardo Sánchez Moreno, gerente General de la firma para el Cono Sur. Agrega: “La estrella es el virtual cath lab, un laboratorio de cateterismo virtual donde se simulan operaciones”.
También en el Centro de Diagnóstico Rossi e ICBA capacitan con Philips a profesionales de la región. En ambos casos, se enfocan en programas de imágenes y radiología abiertos a profesionales de Chile, Venezuela, Ecuador, México, Brasil y Puerto Rico.
“La inversión tecnológica viene asociada a la inversión en recursos humanos capacitados”, explica Santiago Rossi, director Médico del Centro Rossi. “Yo puedo tener un aparato que es una Ferrari pero eso no quiere decir que logre ganar una carrera. Lo mismo pasa con los equipos, si no hay profesionales especializados en la utilización de lo nuevo, no se agrega valor ni al paciente ni a la institución”.
Problema de almacenamiento
La nueva tecnología tiene precios de Primer Mundo. Un equipo “barato”, categoría en la que podría incluirse a un mamógrafo común, cuesta hoy unos u$s 50.000, mientras que la versión digital quintuplica ese precio.
La realidad económica local no les resulta ajena a las compañías tecnológicas, que en varios casos diseñan planes de financiamiento internacional y ayudan a las clínicas y centros de diagnóstico a presentar carpetas de crédito en bancos internacionales. En Philips, ofrecen el servicio a clientes que compren aparatos de más de u$s 400.000 y el 90% de las ventas de equipos en este rango de precios se realiza recurriendo a esta solución financiera.
Además de dinero, también les cuesta tiempo a las instituciones argentinas mantenerse actualizadas con su aparatología. La tasa de recambio del parque tecnológico es más lenta que los estándares internacionales. “Un tomógrafo vive de cinco a siete años, en general, y en el país suele alcanzar los diez o 12 años. Esto es pura y exclusivamente por los costos”, resume Cunha, de Philips.
El sector de la salud enfrenta desafíos propios y otros muy comunes a las demás industrias. El volumen de información producida por las nuevas tecnologías –con un creciente número de imágenes y videos de alta definición- requiere de almacenamiento adecuado y rápida disponibilidad para análisis e interpretación de los resultados de los estudios y tratamientos médicos.
Varias empresas trabajan para resolver el problema y, en el país, no existe entidad médica que pueda acceder a la totalidad de la información de sus pacientes online. Para los expertos, además de las barreras tecnológicas habrá que superar hábitos y costumbres . “Es difícil convencer a un paciente de que el médico pueda ver en una pantalla el resultado de su estudio, sin que él o ella se lleve un sobre con el informe”, apunta Rossi.
El objetivo de la tecnología aplicada a mejorar la salud debe asegurar la calidad, acceso y eficiencia. Gran parte de las inversiones se realiza a través del Estado, que tiene el objetivo de mantener y, de ser posible, mejorar la calidad de la salud que le ofrece a los ciudadanos.
La Argentina está dando señales contundentes... y negativas. Para 2010 y según el proyecto de Presupuesto presentado en el Congreso por el ministro de Economía, el Gobierno recortará en un 7,1% el presupuesto de salud reduciéndolo de $ 6.100 a $ 5.600 millones. Eso significa una caída en la participación en el presupuesto del 0,4%, pasando del 2,5% al 2,1% del total.
Laura Ferrarese
Fuente: Cronista
01.12.09