Ocaña tiene la palabra

Silenciosa por varios meses despues de su renuncia, la lic. Ocaña, ex ministra de salud, ha reaparecido, en medio de la investigación sobre medicamentos truchos, en una postura claramente crítica hacia la pareja presidencial, que la designo interventora en el PAMI en 2004, y ministra nacional de salud en 2007.

Por Alfredo Zurita*

Con buena imagen como ladera de Carrio y cruzada contra la corrupción, termino con la pésima imagen del PAMI, un clásico de la política nacional desde muchos gobiernos atrás, reduciendo el poder de las gerenciadoras. Asimismo asumió el ministerio en medio de denuncias de corrupción, (el de salud fue el único ministro reemplazado en la trancision K- K), inicio decenas de sumarios al anterior ministro, y comenzó una prolongada lucha con los dirigentes sindicales que controlan discrecionalmente fondos especiales de las obras sociales.

La lucha por el control de las cajas de las obras sociales tiene una larga historia en el país, de al menos 50 años. Fue pieza de negociación entre gobiernos militares y sindicatos, y eje de la lucha de los presidentes Perón, Alfonsin y Menem con los sindicatos. A los dos primeros les obstaculizaron la iniciativa de crear un sistema nacional de salud, al último su iniciativa de transferir las obras sociales a aseguradoras privadas. Detrás de las iniciativas de los tres presidentes, inocultablemente se traslucía la intención de reducir el poder sindical, mucho mas solido que el de cualquier partido político, y en gran parte derivado del control de estos fondos.

Es probable por tanto que la cooptación de Ocaña haya tenido como objetivo hacer mas presentables tanto el PAMI; como el ministerio de salud, hasta donde fuera posible sin arriesgar alianzas con los sindicalistas, y en ese sentido la imagen de honestidad de Ocaña cumplió la misma función que el extrapartidario Avelino Porto cuando fue convocado por Menem en 1991 para levantar el prestigio del ministerio nacional de salud despues de varias corruptelas y recambios de ministros. (leche de Vicco y guardapolvos de Bauza). En pos de este objetivo incluso se acepto que Ocaña rápidamente desplazara al obligado “pingüino” del PAMI, quien fue reubicado inmediatamente en otro cargo.

Tan buena era la imagen de Ocaña hacia fines del 2008, que se hipotetizaba seria compañera de formula de Nestor Kirchner para las elecciones legistalativas de 2009, pero la epidemia de dengue la deslució mucho, y la sobreactuación posterior en la pandemia de gripe la remato, aunque el desgaste esencial venia desde el sector sindical.

En absoluta soledad política en las últimas semanas de su gestión, vino a Resistencia a firmar un convenio con el Banco Mundial para control del dengue, del cual no se ha vuelto a hablar. Su partida permitió blanquear la verdadera dimensión de la epidemia de gripe, que se había ocultado hasta ese momento, en razon de la inminencia de las elecciones, y fue por tanto bastante deslucida.

Como su antecesor en el cargo la Lic. Ocaña no avanzo en ninguna propuesta de reforma del sector, solo dijo en algunas oportunidades que seria necesario hacerlo, mantuvo sin grandes cambios los programas con financiación internacional que heredo, debilito el de salud reproductiva al que personalmente se oponía, y agrego alguno que otra programa de poca relevancia, aunque apoyo la producción estatal de medicamentos, y lanzo una interesante iniciativa, frustra, de formar 45.000 enfermeras, gran déficit del sistema de salud del país. Su proyecto de ley para declarar el estado de emergencia por la epidemia de dengue, y crear un instituto de investigación en ésta, y otras enfermedades tropicales, fue asimismo paralizado a ultimo momento en el parlamento, aparentemente porque entre sus considerándoos incluya la pobreza como un determinante de la epidemia.

Siendo licenciada en ciencias políticas, lo que podría presuponer una visión mas amplia de la salud que la que puede tener un medico, profesión que prácticamente monopoliza el cargo, y ademas con capacidad para diseñar una estrategia política adecuada para enfrentar los poderosos intereses en juego, su fracaso fue muy evidente, lo cual muestra que una cosa es ser político, y otra politólogo. Cuando era interrogada sobre política, invariablemente decía que ella de política no se ocupaba, solo de gestión, tratando de hacer las cosas lo mejor posible. Argumento comprensible para un funcionario técnico, no es admisible para un ministro, aunque es probable que fuera lo máximo que podía hacer con los escasos recursos políticos y financieros de los que disponía. En muchas oportunidades aludió a las escasas competencias legales del ministerio nacional sobre la autonomía de las provincias, por lo cual explico no podía ordenar que debiera hacerse en el Chaco en control de dengue. Solo venir, cosa que si hizo asiduamente.

La salud deberá por tanto esperar su turno en la agenda política, de la cual ha sido desplazada por otros problemas, y pese a lo sonado del asunto medicamentos truchos, es previsible que el tema se apague lentamente, como tantos otros. Por ahora deberemos conformarnos con la frase del himno. “Al Gran Pueblo Argentino Salud !”

* Profesor Titular de Salud Pública , Facultad de Medicina UNNE
Fuente: Datachaco
01.12.09

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