Las cuotas de las prepagas, en el freezer
.jpg)
El aumento de 19 por ciento se posterga para 2010. Las empresas aplicaron una parte en septiembre, pero el Gobierno la frenó. Luego quedó para antes de fin de año aunque no hay negociaciones ni voluntad oficial de avanzar. Los empresarios dicen que esperan alguna novedad para marzo.
Más costos. Las empresas subieron salarios, aunque no pudieron hacerlo con las cuotas.
El aumento escalonado del 19% que las firmas de medicina privada tenían previsto concretar este año, en septiembre y diciembre, quedó oficialmente congelado hasta 2010. Así lo confirmaron a Crítica de la Argentina fuentes cercanas a las negociaciones que mantuvieron las empresas y la Casa Rosada. Todavía no se conoce cuándo se aplicarán esas subas anunciadas. El 5 de agosto, siete días después de que las prepagas enviaron cartas con la comunicación de ese ajuste a sus 600 mil afiliados particulares, Guillermo Moreno las hizo retroceder. Recién la semana pasada, los usuarios de algunas compañías, como Omint y OSDE, recibieron bonificaciones de entre un 9% y un 12% en las cuotas de noviembre por subas concretadas el mes pasado sin aval del Gobierno.
Los ejecutivos de prestadoras y prepagas consultados por este diario admitieron que no saben si el Gobierno tiene “voluntad para solucionar esta discusión que lleva más de seis meses”. Según pudo constatar Crítica de la Argentina, entre los empresarios del sector reina la incertidumbre y la decepción. “Nadie sabe qué va a pasar ni cuándo. Por ahora no hubo reuniones positivas y no creo que las haya hasta marzo”, admitió el dueño de una de las firmas involucradas en la negociación.
En la pelea entre las prepagas y el Gobierno no sólo intervino Moreno, también participó Aníbal Fernández. El funcionario avaló de palabra ese aumento ante un reducido grupo de empresarios (encabezado por Claudio Belocopitt, presidente Swiss Medical) en julio pasado. De hecho, la idea de que el ajuste fuera escalonado surgió de esa reunión. Fernández propuso que se aplicara un 12% en septiembre y un 7% en diciembre. Sin embargo, al día siguiente de ese encuentro en su despacho se desdijo en público: aclaró en un programa televisivo que el Gobierno no había consensuado subas.
De la mano de los aumentos de tarifas llegarían las subas salariales que reclamaban los trabajadores de la salud. Las negociaciones por paritarias estuvieron trabadas durante una semana porque el Gobierno no aprobaba los aumentos, pero exigía recomposiciones salariales.
Tras varios días de paro en el sector sanitario, el Ejecutivo les prometió a las prepagas que iban a poder subir sus cuotas antes de fin de año a cambio de que aumentaran los salarios. En el sector privado cumplieron con su parte del trato el 26 de agosto. Los trabajadores de la salud recibieron la suba del 19% en dos cuotas. El ajuste del 12% retroactivo al 1 de agosto, y 7% desde el 1 de diciembre benefició a 180 mil empleados.
Fuentes de la medicina privada contaron a este diario que el Gobierno les prometió varias veces que autorizaría parte del aumento de sus aranceles antes de fin de año. Pero está a la vista que, por ahora, sólo fueron promesas. Si bien el Ejecutivo no tiene mecanismos formales para impedir una suba en las cuotas, las prepagas prefirieron dar marcha atrás para no enfrentarse con Moreno.
Los incrementos de los costos salariales, la inflación, la devaluación del peso frente al dólar y la incorporación de nuevas tecnologías a la industria contribuyeron a encarecer los servicios privados, argumentan los empresarios
Julieta Tarrés
Fuente: Critica
25.11.09
Enviar un comentario nuevo