Crece la medicación por enfermedades sin diagnóstico firme
La "preenfermedad" se ha transformado en una nueva categoría. ¿Cuál es la línea que divide a la salud de la patología?
"A todo remedio le vamos a encontrar una enfermedad". Esta parece ser la consigna para prevenir patologías que en muchos casos no existen. "Usted no está enfermo, está preenfermo". El nuevo término fue acuñado en Estados Unidos y apunta a advertir a los pacientes que siempre es bueno tomar una "pastillita" para evitar una afección y, de paso, sumar a las arcas de la industria farmacéutica.
El límite entre la salud y la enfermedad cada vez es más delgado, parece ser flexible a las propuestas del mercado de los medicamentos. Entonces, cómo el paciente (para muchos consumidor o cliente) puede diferenciar entre un estado y otro. ¿Cuál es la frontera entre la presión normal y la hipertensión, qué nivel de azúcar en sangre determina la diabetes, cuándo existe realmente osteoporosis? ¿Hay que prevenirse de todas las afecciones con una pastilla? No.
En la actualidad, un modo de extender los límites de la enfermedad es hablar de "preenfermedad". Este concepto hace referencia a los trastornos que tienen un diagnóstico que traspasa un límite medido con una prueba médica. Por ejemplo, la diabetes, la hipertensión y la osteoporosis. Las sociedades médicas revisan con regularidad los lineamientos que marcan estas enfermedades, pero la frontera entre estar sano y estar enfermo es cada vez más fina.
Para el cardiólogo local Carlos Farinelli, hay que estudiar bien al paciente y analizar al detalle su historia clínica. "Hay que ser muy cuidadosos, ya que hay que prevenir la hipertensión", enfatizó.
La tensión arterial deseable, completó Farinelli, es 120 milímetros de mercurio para la sistólica o alta y 80 milímetros de mercurio para la diastólica o baja. "Antes de medicar, hay que ver si el paciente tiene una historia familiar de hipertensión, hay que ver qué alimentos ingiere y qué nivel de actividad física realiza", graficó.
Aquí es clave recordar que la presión arterial elevada no es una enfermedad en sí misma, sino un factor de riesgo que puede conducir a una hemorragia cerebral, por ejemplo. Se ha establecido que una persona es hipertensa cuando pasa la línea de los 140 milímetros de mercurio para la tensión alta y los 90 para la baja.
Un detalle. En 2003, especialistas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos elaboraron un informe (el JNC7) que definió como prehipertensos a las personas que tenían la presión alta en 120-139 y la baja en 80-89. De este modo, había mucha más gente que era susceptible de ser tratada con nuevos fármacos.
No muy dulce
Los "preenfermos" tienen que trabajar para prevenir todas las patologías posibles. También se suma la diabetes, otra de las enfermedades que afecta a 143 millones de personas en el mundo y es muy rentable.
Hasta 1997, el límite que definía a los diabéticos estaba trazada en 140 miligramos de glucosa por decilitro de sangre en ayunas. Pero en la actualidad esa cifra descendió, avalada por la Asociación Americana de Diabetes (ADA), a 126.
En Mendoza, Estela Charparín, jefa del Programa Provincial de Diabetes, explicó que además de hacer las pruebas médicas, es importante comenzar con la prevención desde la niñez.
"Si después de hacer dos determinaciones (o pruebas en la misma semana, en diferentes días y en ayunas) se obtienen 126 miligramos de glucosa por decilitro de sangre, hay que tratarse. Pero antes que esto, hay que educar sobre la enfermedad, ya que los hábitos saludables (alimentación y ejercicio físico) son la clave para no tener esta afección", argumentó.
Mientras que las personas que tienen un nivel de entre 110 a 126 miligramos de glucosa por decilitro de sangre manifiestan glucemia en ayunas alterada y por muchos son considerados prediabéticos. Aquí no hay acuerdo médico y no todos creen que lo mejor sea medicar.
Esta enfermedad es, sin duda, uno de los problemas más grandes de salud y, sobre todo, la principal causa de ceguera, amputaciones y alteraciones renales.
En este aspecto, cabe destacar que la principal revisión de todos los estudios realizados sobre prevención de la diabetes, publicada en 2007 en el British Medical Journal y que recientemente mostró el diario El País de Madrid, determinó que tanto el estilo de vida como los medicamentos ayudan a prevenir la enfermedad.
Mujer y osteoporosis
Para Fernando Saraví, jefe de la Unidad de Densitometría de la Fundación Escuela de Medicina Nuclear (Fuesmen), "se están medicalizando excesivamente cuestiones que tienen que ver con cambios en el estilo de vida".
El "gran cambio" para prevenir patologías -apuntó Saraví- tiene que ver directamente con la modificación de los hábitos. "En el caso de la osteoporosis, hay que empezar a prevenir desde la infancia, ingiriendo calcio. Mientras que en la vida adulta hay que dejar de lado el cigarrillo, el alcohol", ejemplificó.
Esta es una de las patologías que más asustan a las mujeres en la edad mediana de la vida y sobre la que la industria farmacéutica hace más publicidad.
Según las guías publicadas por un consenso argentino de especialistas en osteoporosis, cada año se producen en el país 320 fracturas cada cien mil mujeres mayores de 50 años.
"Todas las sociedades médicas desarrollan lineamientos para abordar las enfermedades, pero hay que tener en claro cómo hay que intervenir en el paciente y en qué momento", enfatizó.
Paola Bruno - pbruno@losandes.com.ar
Fuente: Los Andes
09.11.09
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Salud o Enfermedad