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El mundo nunca fue tan rico y tan sano como en este momento. Pero como una enfermedad infecciosa que se extiende lentamente, se han desarrollado síntomas que complican este presente. Las diferencias entre el dinero y el estado de salud, entre los ricos y los pobres, nunca fueron tan grandes. - Por Dr Ginés González García*

“Sigue siendo fácil comprar remedios en los kioscos”, publicó un matutino nacional hace unos días. Así se lo pudo comprobar luego, mediante una investigación que recorrió la Capital y a través de la cual se detectó que aunque está prohibido por ley, se consiguen allí medicamentos de venta libre y bajo receta.


www.salud2010.org  -que expone  los  consensos básicos de Salud para el Bicentenario - en su sexta propuesta, opina que  es necesario acordar sobre la necesidad de poner en marcha una  “6) Comisión Nacional de Expertos para reformular los Programas Médicos Obligatorios, inclusiones y exclusiones."

Luego del caso de la obra social bancaria, Oyarbide pone más énfasis en el dinero de la APE, que en remedios adulterados.


El Gobierno hizo un acuerdo con laboratorios para un descuento del 30% de bolsillo, sobre un listado de 600 medicamentos. Estos ¿son resignaciones de ganancias de la industria farmacéutica? ¿o es el Estado el que resigna algunas banderas políticas?

La Auditoría General de la Nación resolvió incluir en su temario de trabajos a realizar durante el año 2010 una nueva investigación sobre la APE, ese millonario paquete de fondo que destina la SSS a las obras sociales para prácticas especiales.

La causa de la venta de remedios adulterados que eran vendidos a obras sociales sindicales apunta ahora al ex superintendente de Servicios de Salud y recaudador del Frente para la Victoria en la campaña presidencial 2007, Héctor Capaccioli, que debía controlar a las droguerías y obras sociales.


La mayoría de las investigaciones derivan de los pagos que se realizaron por compras fraudulentas de medicamentos a través de la Administración de Programas Especiales.

Silenciosa por varios meses despues de su renuncia, la lic. Ocaña, ex ministra de salud, ha reaparecido, en medio de la investigación sobre medicamentos truchos, en una postura claramente crítica hacia la pareja presidencial, que la designo interventora en el PAMI en 2004, y ministra nacional de salud en 2007.


Muchas decisiones médicas se han vuelto decisiones judiciales en el último tiempo, así también, los pacientes pueden determinar libremente su destino y el de su cuerpo. Pero ¿hasta dónde es correcto, justo y sustentable que el sistema de salud deba financiar estas decisiones?